El buen bolso no es el que tiene la foto más bonita: es el que encaja con tu día. Aquí tienes cómo elegir un formato según lo que llevas y cómo te mueves.
El tote: para llevar mucho
Gran volumen, dos asas, normalmente en la mano o al hombro. Es el formato de la oficina, del mercado y de los días en que se lleva un portátil o una carpeta. Fíjate en: la longitud de las asas (para que pase por el hombro con abrigo) y la firmeza de la base, que decide si el bolso se deforma o no cuando va cargado.
La bandolera: manos libres
Al hombro o cruzada, acompaña los desplazamientos: bici, compras, viaje. Fíjate en: la correa regulable, su anchura (una correa fina es menos cómoda que una ancha cuando el bolso va lleno) y el cierre, que debe proteger tus cosas en la calle.
El bolso de mano: la pieza de las citas
Asas cortas, líneas limpias, se lleva en la mano o en el pliegue del brazo. Es el formato de la oficina, de la comida y de la noche. Pide algo más de atención: se posa, se abre, se retoma.
La mochila
Lo más cómodo para llevar peso y lo más práctico con un portátil. Reparte la carga en los dos hombros y deja las manos libres. Fíjate en: el forro acolchado, el cierre y un acceso rápido exterior.
Qué mirar antes de comprar
- Tus cosas reales: pon delante lo que llevas cada día y compáralo con las medidas anunciadas.
- Las asas: ¿caen bien en el hombro, con abrigo?
- El cierre: cremallera, solapa, imán. Un bolso abierto se vacía en el transporte.
- El forro: un bolsillo interior con cremallera cambia el día a día.
- El peso en vacío: un bolso ya pesado lo será el doble cuando esté lleno.
¿Qué formato para cada uso?
- Oficina, portátil: tote o mochila.
- Ciudad, manos libres: bandolera.
- Citas, noche: bolso de mano o pochette.
- Mercado, playa, fin de semana: cesta o tote grande.
Descubre nuestros formatos en las colecciones Bolsos, Mujer y Hombre. Y si dudas con la materia, lee ¿Qué cuero elegir?